Si no sabes por qué te compran, tampoco sabes contra quién compites.
Mientras gastas tus energías en hacerlo mejor que los demás en el mercado, tus auténticos competidores te ganan la partida en otro tablero.
Así es; puedes ser muy bueno en lo que haces, tener una propuesta de valor diferencial, apreciada y ser competitivo, pero es muy posible que estés en el lugar equivocado.
Equivocado con tu público objetivo, con tus rivales, con tus canales de distribución o con tus precios. Sea lo que sea, lo que hagas será irrelevante, consumirás recursos, desgastarás tu marca y te hará sentir una profunda frustración. A ti y a tus equipos.
Cada empresa tiene su hueco en el mercado, ese donde puede brillar más que las demás, donde será apreciada y valorada. Descubrirlo es una de las cosas más importantes que tienes que hacer.
Ese lugar existe, es el tuyo. ¿Quieres saber dónde está?









