En realidad, son solo tres preguntas.
La verdad es que no puedo culpar a muchos profesionales de la sensación de despiste y desorientación en la que viven.
No les puedo reprochar esa impresión de no saber qué es lo importante y qué lo accesorio para tomar buenas decisiones para su negocio.
Nos alertan continuamente con múltiples señales de lo que tenemos que hacer, de que no podemos perder este tren o el otro, de que nos estamos quedando atrás en esto o aquello…Normal que muchos estén perdidos, también con una buena dosis de ansiedad.
Sin embargo, no hay que perder la calma. Lo importante para orientar bien el rumbo de la empresa sigue siendo hoy lo mismo que siempre ha sido.
Frente a la ola de urgencias inducidas y muchas veces inexistentes, quizás conviene detenerse a pensar -sí, eso que parece ser que ya no está de moda- y hacerse las preguntas correctas para no desviarse de lo esencial.
Tres preguntas y tres respuestas que despejan muchas dudas y vuelven a darte seguridad en tus decisiones estratégicas.









