¿A quién vendes?
¿Sabes quién es tu cliente ideal? La mayoría contestaréis que sí, por supuesto. «¿Cómo no voy a saberlo?».
Pero la realidad es bien distinta.
Si no, no se entenderían esas campañas masivas en canales y medios que nadie ve. O esos embudos automatizados que nunca funcionan. O también esos emails indiscriminados que solo consiguen enfadar a los que los reciben.
El cliente ideal no es una generación de personas, ni tampoco un segmento concreto del mercado perfectamente delimitado. Salvo que compitas en B2B, y no siempre, esos clientes se hacen visibles en situaciones de compra donde tu marca sí es relevante.
Para entender cuáles son esos momentos, lo primero es comprender a los que ya confían en ti, a tus clientes actuales.
Son ellos, y su comportamiento contigo, los que te darán las mejores pistas para que tu marketing sea más coherente y efectivo.









