Notoriedad, Posicionamiento y Diferenciación.
A veces, es complicado priorizar. ¿Conseguir una alta notoriedad en el mercado? ¿Hacer todo lo posible por lograr la máxima diferenciación? ¿Poner el foco en una estrategia de posicionamiento que refleje mis valores de marca?
Los estrategas de marketing, al menos en los últimos años, están apostando con fuerza, y casi en exclusiva, por conseguir relevancia de marca en el mercado, invirtiendo casi todo el presupuesto en publicidad, RRPP y otras acciones de comunicación. Y eso a pesar de que saben que la mayor parte de lo que hacen no impacta en su cliente objetivo.
Otra manera de actuar con miopía estratégica.
Tener notoriedad es importante, pero también lo es un buen posicionamiento y cierto grado de diferenciación. Claro que verlo así requiere corregir esos ojos defectuosos. Y más tiempo y recursos que simplemente contratar espacios o ‘influencers’.
No hay una única receta válida para todas las empresas, no es lo mismo B2B que B2C, o productos de bajo valor que otros que suponen inversión.
La clave es detectar qué palanca es la que hay que mover más que otras para que el equilibrio entre estos tres elementos responda a la realidad de tu situación.









