El verdadero fin que da sentido a tu empresa.
Confundimos los deseos trascendentes de nuestros clientes con las motivaciones reales que deciden sus compras.
La aspiración de tener un planeta habitable con la búsqueda de un producto que mejore su vida.
La preocupación por una sociedad más ética y justa con la necesidad de obtener el mejor precio en su compra.
El apoyo a las marcas que son responsables, honestas y transparentes con la necesidad real de disponer de algo que anhelan para el cambio que buscan.
Las empresas creen que los valores superiores que, dicho sea de paso, todos apreciamos y apoyamos, son los que deciden en la mente de las personas a quién comprar y a quién no. Y no es así. De hecho, nunca lo ha sido.
Las personas, por más que digamos lo contrario en las encuestas, seguimos eligiendo aquello que nos conviene, lo que encaja en lo que buscamos, ya sea por precio, por conveniencia, por seguridad o por disponibilidad.
¿Cuándo y por qué han dado por supuesto las marcas que la prioridad en la mente del consumidor son criterios como los ambientales, sociales o éticos?









