El tiempo que el marketing debe a las personas.
Después de reflexionar bastante sobre ello, creo que sí, que el marketing está robando tiempo a las personas. Y debería ser justamente al contrario.
Un buen marketing es aquel que simplifica la vida de la gente, elimina ruido innecesario en las comunicaciones, facilita una elección de compra sencilla y evita los problemas antes de que aparezcan.
El buen marketing es el que trata a su audiencia como personas, no como datos. En vez de observarlos recorriendo un embudo de ventas imaginario, los ven como individuos con necesidades y anhelos.
Pero para eso, las marcas tienen que dedicar tiempo, bastante tiempo, algo que pocas están dispuestas a hacer. Curiosamente, ese tiempo contribuirá a una mayor cantidad y calidad del tiempo de sus clientes.
En el artículo «The Value of Customer Experience, Quantified» publicado en Harvard Business Review se señalaba que «Las empresas que invierten tiempo en atención personalizada y en relaciones de largo plazo generan clientes más leales y rentables».
Aunque tendría que ser una obviedad, nunca está de más demostrarlo en un estudio.
Creo que el marketing debería devolver a los clientes el tiempo que les hemos quitado buscando nuestra propia comodidad…a su costa.
Nunca es tarde para rectificar.









